CONCENTRACIÓN CONTRA LA BAJADA DE SUELDO DEL PERSONAL DEL CENTRO DE LENGUAS MODERNAS

El Centro de Lenguas Modernas es una empresa pública  cuyo único accionista es la Universidad de Granada. En su calidad de Consejero delegado del Consejo de Administración del Centro de Lenguas Modernas el Gerente de la Universidad de Granada quiere reducir en un 5% el salario del personal de este Centro.
 
CCOO apoya la convocatoria realizada por el Comité de Empresa del Centro de Lenguas Modernas (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.):
 
CONCENTRACIÓN ANTE EL HOSPITAL REAL 
 
viernes 30 de enero, 12h 
 
NO A LA BAJADA SALARIAL 
EN EL CENTRO DE LENGUAS MODERNAS
 
 
Como sindicato que representa al personal de la Universidad de Granada no debemos permitir que la Universidad de Granada rebaje el salario de ninguno de los trabajadores y trabajadoras que dependen directamente de ella. No debemos permitir que se acepte como "normal" rebajar los salarios. 
 
El Equipo de Gobierno de la Universidad de Granada siempre ha sostenido que las rebajas salariales que hemos sufrido han venido impuestas por instancias exteriores pero este caso como el de la paga extra demuestran una realidad distinta.
 
A continuación incluimos la carta remitida por el Comité de Empresa del Centro de Lenguas Modernas a los trabajadores de la UGR:
 
Estimados compañeros:
 
En el pasado, no ha habido una comunicación muy fluida entre el personal de la UGR y el del Centro de Lenguas Modernas quizá porque consideraban que, a pesar de tener el mismo empleador, sus problemas no eran comunes. La deriva de la dirección de la Universidad hacia un modelo de gestión mercantil debe hacer cambiar esa percepción. Para mostrarlo vamos a dedicar unas líneas a presentar la situación a la que nos enfrentamos los trabajadores del CLM. Como sabéis, a pesar de no ser funcionarios, a los trabajadores del CLM se nos aplicaron los recortes decididos por el gobierno central en el 2012, es decir, no se abonó la paga extra de navidad en 2012  y se redujo la nómina en un 5% durante 2013 y 2014 por un decreto de la Junta de Andalucía. Ahora que la Junta ha dado marcha atrás en su política, el gerente de la UGR pretende continuarla contra el personal del CLM manteniendo el recorte salarial del 5%, aunque bajo una nueva denominación: “Expediente de modificación sustancial de condiciones laborales”. Con este eufemismo, quiere decirnos algo muy simple; que arbitrariamente nos rebaja los salarios para engordar la caja del CLM y por tanto indirectamente de la UGR.
 
El CLM es una empresa pública mercantil de gestión privada. Sus ingresos no han ido a parar a la tesorería de la Junta sino que han quedado en poder de la UGR, quien a lo largo de los años ha obtenido de ello sustanciosos beneficios en la época de bonaza. En ese tiempo la dirección del CLM ya practicaba una política de gestión errática, que sólo se subsanaba por los esfuerzos de los profesores y el personal de administración del Centro, quienes consiguieron que éste tuviera una reputación internacional. Ahora que las condiciones económicas han cambiado la política de la dirección es la misma, es decir, ninguna. No se han buscado nuevos mercados, no se han implementado nuevos programas. Una prueba palpable de la mala gestión es que ante la caída continuada del alumnado de inglés no se han tomado medidas en modificar la oferta, ni siquiera una tan obvia como fomentar de manera efectiva el acceso gratuito de los estudiantes de la Universidad para conseguir el B1. En conclusión cualquier academia privada de Granada tiene un marketing y una captación de alumnos mucho mejor que la del CLM. Parece que la dirección de la UGR, como buena gestora neocapitalista sólo contempla una “solución” a los problemas del Centro en el empeoramiento de las condiciones laborales de sus empleados. En una carta que la vicerrectora de ordenación académica Lola Ferre ha dirigido al Centro, anuncia que se van a tomar medidas que dinamicen, pero estas medidas (que no se concretan en ningún aspecto, pese a las insistentes reclamaciones del comité de empresa) son para mañana. El recorte de los sueldos es para ahora mismo, para la nómina de febrero. La actitud de la dirección del Centro es la de un patrón abusivo que no duda en aplicar a su favor las medidas más regresivas de la reciente ley de reforma laboral.
 
Aquí es donde se unen los intereses de los empleados del Centro con las de los de la UGR. También estos últimos se ven afectados en sus condiciones de trabajo: las plazas que quedan vacantes no se cubren, aumentando así la carga de trabajo de los demás profesores; la carga docente ha aumentado para todos; la creciente burocracia obliga a los docentes a pasar horas no retribuidas ante el ordenador… y así sucesivamente. Todo esto es debido a la deriva comercial de la Universidad, que ya no se concibe como un centro superior de enseñanza sino como un negocio que debe captar recursos con su actividad mercantil. Las condiciones docentes e investigadoras de los profesores universitarios son ya juzgadas con criterios de mercado con toda la degradación profesional que esto supone.
 
Nosotros soportamos, hace años, esas condiciones por lo que estamos en condiciones de dar la voz de alarma. Si ahora nos unimos contra los planes de devaluación de la enseñanza que se van imponiendo, tenemos todavía una oportunidad de revertir la situación. Pedir vuestra solidaridad ante nuestros actuales problemas no es sino pedir que defendáis vuestra vocación docente y vuestras condiciones laborales, ya que las  nuestras se os acabarán contagiando. Nuestra lucha es la misma y debemos llevarla en común.
 
Ni la sanidad ni la enseñanza son negocios sino servicios públicos que deben ser sufragados por la administración pública.
 
Esta es una reivindicación irrenunciable. 
 

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